TÚ> ¿Sí? VOZ AL OTRO LADO DEL TELÉFONO> No. TÚ> ¿Quién es? VOZ AL OTRO LADO DEL TELÉFONO> Soy el fontanero, que mañana voy a arreglarles el baño atascado como habíamos acordado. TÚ> ¿Pero que fontanero ni qué? ¡¡Aquí no se ha llamado a ningún fontanero!! VOZ AL OTRO LADO DEL TELÉFONO> No es lo que tengo apuntado aquí, mañana voy a su casa y ya hablaremos en el momento los posibles malentendidos. TÚ> ¡¡Qué no venga!!¡No se moleste, aquí no necesitamos a ningún fontanero, precisamente ahora estaba comprobando lo bien que funcionaba el cuarto de baño y tal... VOZ AL OTRO LADO DEL TELÉFONO> PPPPPPPFFFFFFFFFFF!!! TÚ> ¿Que ha dicho? VOZ AL OTRO LADO DEL TELÉFONO> JAJJAJAAJAJA, ¡¡Mariano, como has picado cabrón! En ese momento, se te pone cara de gilipollas y contestas con voz de póker: -No, si ya sabía que era tú desde el principio, pero te veía tan ilusionado con la bromita que te he seguido el rollo... Pero en verdad estabas pensando: -Ya verás, ya, cabrón, cuando te pille...
EL MÉTODO 1 Disponga y reuna los siguientes elementos indispensables para la broma telefónica: teléfono (lógico), papel limpio y boli (para apuntar el número de teléfono al que llamas por si te lo preguntan) y un pequeño guión (para no quedarte en blanco demasiado). 2 Cuando cojan el teléfono, plantéales algo que atraiga a la víctima y que no la obligue a colgar enseguida. Si nada más descolgar el teléfono un tío te llama HIJODEPUTA, cuelgas enseguida sin dudarlo, pero si te dicen que llaman del ayuntamiento para una encuesta sobre las costumbres sexuales, aguantas un poco más y te entra la curiosidad. Por lo tanto, en esas primeras palabras el bromista debe conseguir cierta curiosidad y predisposición a colaborar por parte de la víctima.
Opina sobre esta paja mental en el |